Optimismos

Miro a mi habitación. Quienes la conocen podrán dar fe de la cantidad de pilas de papeles, libros, cajas, y otros etcéteras que hay dando vuelta en cada superficie donde es factible apoyar algo.
Para quienes no conocen, describo brevemente. Escritorio pegado a la ventana. Arriba por lo menos dos pilas de libros, una de apuntes de la facultad de hace varios meses y un cuaderno, otra de volantes, revistas, y demás materiales militantes (esa información sobre la clasificación de las pilas fue sólo para constatar la existencia de la especial raza de neuróticxs-desordenadxs). Encima de todo eso, ropa. Biromes que no andan, un pendrive, esmaltes, cajitas inútiles pero estéticamente agradables a la vista (si fueran observables, claro, no es que se ve demasiado).
El resto de mi habitación tiene más o menos las mismas características, detalle más o menos.
Hoy llovió, como deben saber porque todxs disfrutamos el descenso abrupto de temperatura (me siento Nadia diciendo eso).
Entonces, hoy llovió. Ya con eso mi optimismo casi intrínseco, se despertó después de un día aplastante de humedad. Luego, mi calle no se inundó ni se cortó la luz. Algo que suele ocurrir en verano cuando llueve en los rincones de Villa Crespo. Pero esta vez zafé.
Todo parecía darle la razón a mi optimismo climático.
Hasta que.
Pasadas varias horas me encuentro acostada en mi cama con un techo con filtraciones que motivó un corrimiento de muebles, pilas de cosas tapadas por plásticos y/o toallas, ruido a lluvia a centímetros míos, un balde captando agua que entra por lugares insólitos y el piso bastante pero bastante mojado.
Alguien podría pensar que eso arrasó con cualquier pensamiento feliz del día, pero el optimismo es una enfermedad un poco incurable.
Resulta que en el sector donde está ubicada mi cama, no cae ni media gota y puedo dormir tranquila, con ruido a lluvia adentro y afuera y con aire fresco entrando por la ventana.


Siempre que llovió, paró.
Frase optimista por excelencia.

balas y pibes

Una esquina
cualquiera
de una ciudad
al azar

es aleatorio

barrio y risas
barrio y balas

el disparo
es preciso
sin vacilación
sin temblor alguno

no hay escudo
más que el propio cuerpo

los pibes
se defienden
poniendo el pecho
se protegen
entre pibes
de las balas
y los lobos

bang
un pibe

cae sin caer
se eleva

bang, bang
otro pibe
y otro

ahora son tres
que se unen a
tantos
tantos
otros
diciendo

    pibes
    pongan el pecho
    organícense
    contra los lobos
    su cobardía
    el movimiento
    en las sombras
    es la fortaleza
    de las esquinas
    de los barrios
    de las risas
    de los pibes
    sin balas pero
    con pibes

Abro el libro. Yo voy por la página 39. Ella por la 204. Yo por la niña tatuada, ella por la niña guerrera. Es un libro para ser leído a la par, sin lugar a dudas

El mes de #sacáelfachoquetenésadentro

No te reprimas más! Ya dijiste que el aborto era un asesinato, que lxs travestis y transexuales no merecen tener su nombre en el dni, seguro te quejaste de algún paro (los docentes, muy mal que hagan paro y dejar a lxs pibxs sin clases) o de algún corte de calle. Ahora, hoy, en todas las redes sociales, medios de comunicación, y en muchas mesas del país sin duda, la famosa y conocida ‘pena de muerte’, el tema preferido por quienes tienen un facho adentro.

Mientras, quienes son más permisivxs con su facho interior, asesinan a un compañero campesino y se cagan de risa.

A
S
C
O

Los refutadores de leyendas no se limitan a demostrar que el mundo es razonable y científico, sino que también lo desean así. (Éste es seguramente su peor pecado)

Alejandro Dolina, Crónicas del Ángel Gris

Con mi hermanita, mi vieja, mi abuela Colette y mi bisabuela. Año 1989

Con mi hermanita, mi vieja, mi abuela Colette y mi bisabuela. Año 1989

-Y del amor, me dijo, se habla demasiado. En
nombre del amor se hacen barbaridades y
nadie quiere discutir la política del amor, que
en definitiva, es lo que importa.

Edgar De Santo

Soy agua que fue y hoy está seca
para llover mañana
(…)
Hoy te vi en los sueños…

Cuando una se despierta con imágenes grabadas del sueño que acaba de soñar, ahí está Catupecu con esta canción

hermosa versión de maría gabriela epumer.

“Tengo que aprender a ser luz
entre tanta gente detras”